El diseño se impone en edificios residenciales

Hace menos de una década que los proyectos residenciales comenzaron a considerar el interiorismo como una herramienta valiosa para diferenciarse y aportar valor agregado. Hoy cada vez son más las inmobiliarias que lo incorporan desde las etapas iniciales para lograr una estética coherente, interpretar las necesidades de quienes habitarán en ellos y estar al día con las nuevas tendencias.

Ana María del Río, gerenta comercial de Siena Inmobiliaria, explica que, frente a un consumidor cada vez más exigente y globalizado, el interiorismo se ha ido convirtiendo en una especialidad más dentro de los proyectos y que el diseño interior es mucho más estudiado y planificado. ‘El diseño dejó de ser algo propio de un segmento, es un atributo demandado por el público en general’.

‘Nuestro trabajo ahora también consiste en interpretar constantemente qué es lo que se busca a la hora de elegir un espacio para vivir. Por eso, no se aplica de manera estandarizada; previamente, hacemos un estudio para investigar los gustos y las necesidades del público al cual está dirigido cada proyecto’, agrega, precisando que las tendencias que están marcando la pauta son los espacios flexibles, el uso del color y las nuevas materialidades.

PALETAS NEUTRAS

En relación con los espacios flexibles, la ejecutiva señala que la pandemia está dictando parte importante de los cambios en la distribución y uso de los espacios. ‘Durante el último año, hemos visto que el comedor se ha transformado en escritorio u oficina, por lo tanto los espacios tienen que ser flexibles y funcionales. En este contexto, también son muy valorados los espacios de trabajo y las terrazas’.

En esta misma línea, destaca que Siena ya estaba integrando espacios comunes de co-work en sus nuevos edificios, que ahora están rediseñando para ofrecer un mix entre espacios colaborativos y módulos individuales, pensado en el distanciamiento social.

En cuanto a los colores, hoy la mayoría de los proyectos privilegia una paleta neutra. ‘Son tonos que funcionan muy bien como base y no pasan de moda, incluso dos años después, que es lo que demora en promedio un proyecto en estar listo para su entrega’, argumenta, añadiendo que, para generar una sensación de mayor espacialidad, la inmobiliaria también está utilizando mono-pavimentos.

Considerando que los espacios comunes es donde existe más libertad en materia de interiorismo, ya que su habilitación se realiza poco antes de la entrega del proyecto, lo que permite sintonizar con lo que está de moda en ese momento en el mercado, Ana María del Río señala que lo que se está usando son elementos importantes, muy llamativos, con mucha información, pero muy puntuales.

‘En el caso de Siena, está apostado por los contrastes, con materiales que no pasan de moda como cemento, piedra y madera, y sobre esa base ponemos lo que llamamos el factor ‘wow’ en un solo punto, ya sea con un papel mural o revestimiento full diseño’.

En nuevas materialidades, la irrupción de los grandes porcelanatos es una tendencia en espacios comunes. ‘Aunque en proyectos de casas se viene usando hace tiempo en pisos y muros, es una tendencia nueva en departamentos. Recientemente, los empezamos a aplicar en el mobiliario, como el mesón de la recepción o los mesones islas de las salas multiuso, porque es un material que ofrece muchas alternativas de estilo y es altamente resistente’, comenta.

Al respecto, resalta que los mármoles y la piedra seguirán estando presentes, pero dejando atrás su look más clásico, adoptando un estilo más recargado, con vetas y colores intensos, mientras que el cemento y la madera seguirán manteniendo su protagonismo.

Comentarios

Powered by Facebook Comments

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest