Invertir en vivienda, 7 razones para decidirse

Según el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2016, Chile es el país con la mayor esperanza de vida de América Latina, 80,5 años, y a nivel continental sólo es superado por Canadá y sus 82,2 años. Para que Chile encabece este listado, son muchos los factores que intervienen y favorecen este crecimiento: el desarrollo de la medicina, los avances tecnológicos, mayor cobertura de los servicios de salud, mejores condiciones sociales y culturales, y una mejor calidad de vida de la población.

Pero este escenario nos plantea también una problemática. Lo que ahorramos para la jubilación durante nuestra etapa productiva, ¿nos alcanza para cubrir los años de retiro de una manera digna y confortable? De contar con la posibilidad de ahorrar más allá de lo legalmente obligatorio, ¿cuál es la mejor alternativa?

Una temprana y correcta evaluación de los recursos con que queremos -y esperamos- contar cuando nos retiremos de la vida laboral activa, sin duda nos ayuda a preveer y buscar la mejor alternativa en dónde rentabilizar nuestros ahorros.

En ese sentido el mercado inmobiliario se perfila como un interesante mecanismo de inversión, con plusvalía y rentabilidad bastante asegurada, y mínimos riesgos dado el estable historial económico de nuestro país.

Sin embargo, existen una serie de factores que pueden hacer que este proceso de inversión sea más o menos satisfactorio y que, por ende, debemos considerar al pensar en comprar bienes raíces como inversión:

1.- Toda inversión conlleva un riesgo, y es sabido que a mayor riesgo, mayor rentabilidad. Eso también se da en la industria inmobiliaria, donde hay inversionistas que buscan poner sus fichas en sectores muy ‘calados’ o comprobados, y otros que apuestan por sectores menos típicos o en despegue, como Renca o regiones, ambos buenos ejemplos de interesantes y convenientes mercados. En esta decisión hay que considerar también que los sectores clásicos suelen tener más demanda de arriendo, pero también más oferta; por ello a veces es más rentable elegir sectores menos típicos que cuentan con un déficit de unidades para renta, generando tasas de vacancia mucho menores que en sectores tradicionales de inversión para renta.

2.- Clave es también decidir a priori cuánto tiempo se va a mantener la inversión. Hay sectores que dan baja rentabilidad en el corto y mediano plazo, pero por otro lado aseguran una gran plusvalía futura porque, por ejemplo, en un par de años llegará alguna línea del Metro a las cercanías, o bien el barrio está en vías de consolidarse como un polo de servicios o comercial.

3.- Al elegir el proyecto de inversión es recomendable optar por aquellas empresas que construyen usando un Master Plan u otros criterios que privilegien visiones de largo plazo. ¿La razón? Si se compra en una primera etapa, lo más seguro es que se cosechará una plusvalía interesante, ya que en el proceso de construcción del resto del barrio la empresa buscará siempre ir sumando cualidades al proyecto, lo que finalmente aumentará también la plusvalía de las viviendas de quienes compraron primero, a menor valor.

4.- De tratarse de una inversión para renta, es importante decidir quién administrará la propiedad. Las opciones son uno mismo, una corredora o la propia inmobiliaria.

5.- Otra recomendación tiene que ver con analizar el proyecto para ver cómo ‘resistirá’ el paso del tiempo. En general se aconseja comprar no por ‘moda’, sino privilegiar aquellos proyectos donde se privilegie un diseño atemporal, con espacios pensados para ser ‘vividos’ y materiales que perduren en el tiempo. Recordemos que el concepto ‘casa piloto’ está en retirada, por lo que la arquitectura del inmueble que se adquiera debe facilitar el desarrollo de una vida placentera, aún cuando se trate de una inversión para renta.

6.- Al momento de cotizar y vitrinear, analizar también la historia de las empresas que están detrás de los proyectos. Siempre es mejor privilegiar aquellas que han demostrado poseer respaldo histórico en lo que a calidad se refiere, que construyen pensando en el paso de los años. No es menor el tema de verificar el respaldo que posee quien nos está vendiendo una casa o departamento nuevo, pues mal que mal, los problemas de postventa serán del propietario.

7.- Una última recomendación. Al comparar un proyecto A con otro B (por ejemplo, dos dormitorios, dos baños), considerar la UF/m2, pero también el valor absoluto. Puede que un proyecto sea más barato comparando UF/m2, pero el valor absoluto, dado los metrajes, sea mayor.

FUENTE: EL HERALDO

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