Regulador pide a la banca que las tarjetas de crédito cuenten con una tercera clave de seguridad.

Superintendente explicó que para las compras no presenciales, los usuarios requerirán esta clave que será enviada por mensaje de texto o vía telefónica.

Por cuarta vez en la semana, la banca se vio afectada por la filtración de datos personales de sus clientes.

Esto luego de que durante la noche del martes, un grupo de hackers publicara una base con información de más de 70 mil clientes de BancoEstado y se sumara a las otras bases sobre información de trabajadores de Santander y BBVA Chile que se habían divulgado ese día. Rápidamente las alarmas se volvieron a encender y las autoridades se reunieron para tomar medidas ante la situación que está afectando los datos personales de miles de personas y alerta sobre la vulnerabilidad de la banca.

El superintendente de Bancos e Instituciones Financieras, Mario Farren, junto al asesor presidencial de ciberseguridad, Jorge Atton, monitorearon los hechos y aseguraron ayer que no había riesgo de fraude para los clientes. Entre los anuncios, el regulador bancario informó que requerirán a todas las instituciones financieras y a los emisores de tarjetas de crédito que avancen hacia la tecnología de ‘tercera clave’ o ‘tokenización’ para evitar posibles fraudes y aumentar la seguridad del sistema financiero.

Farren explicó que los usuarios tendrán que usar esta ‘tercera clave’ —la que podrá ser enviada por mensaje de texto o informada vía telefónica— para efectuar las compras no presenciales. De esta forma, las personas ya no necesitarán la clave única de seguridad que tienen las tarjetas de crédito junto con el nombre y fecha de expiración, sino que también este nuevo código que servirá solo una vez.

‘Vamos a hacer una norma de mercado habitual en que en vez del uso de la clave con las que vienen las tarjetas de crédito se use una tercera clave que es una nueva, que se genera para cada compra y ocasión distinta’, indicó Farren. En esta línea, aseguró que la medida —que solo será para las tarjetas de crédito al comienzo— permitirá evitar los fraudes de las compras no presenciales, que representan un 80% del fraude con estos plásticos. Este cambio comenzará a regir en un plazo de seis meses después de emitida la norma, dijo el superintendente. ‘Esta es una medida para la cual los operadores de tarjetas están listos y hay bancos que cuentan con distintos grados de avances.

Sin embargo, es algo que tenemos que definir con mayor detalle con cada una de las instituciones’, señaló. Otra de las medidas que tomaron las autoridades tras las múltiples filtraciones de datos, fue poner una nueva denuncia ante el Ministerio Público (ver recuadro). Desde la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) declinaron referirse a los hechos y nuevas exigencias que anunció el superintendente.

FUENTE: EL MERCURIO

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