El desarrollo urbano del Gran Concepción

Como un proceso positivo califican tres arquitectos lo que ha vivido urbanísticamente el Gran Concepción durante los últimos diez años. Sin embargo, coinciden en que se debe hacer una planificación detenida para continuar con un crecimiento que permita mejorar la calidad de vida de las personas.

“Uno de los principales motores del desarrollo del Gran Concepción en la última década lo representa la actividad inmobiliaria, la cual ha generado una amplia oferta de tipologías residenciales y barrios, que han enriquecido la forma de vida de los habitantes”, explica Sergio Baeriswyl, arquitecto y Premio Nacional de Urbanismo 2014.

El especialista agrega que “en los últimos ro años, afortunadamente, este crecimiento ha tendido a la densificación, atenuando los impactos de un crecimiento solo por extensión. En efecto, en los últimos años ha disminuido el consumo anual de suelo en casi todas las comunas, respecto de la década anterior, según lo muestran los datos del Observatorio Metropolitano del Gran Concepcion, y con ello, ha aumentado la edificación en altura y la densidad. Esto último es un proceso muy positivo para el desarrollo de la ciudad”, enfatiza.

EN BUSCA DE UNA VIVIENDA

Una visión parecida tiene el académico de Política Urbana y de Diseño Urbano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, Héctor Aguilera, quien argumenta que “el crecimiento inmobiliario de la última década ha sido explosivo en Concepción, con un fuerte énfasis en la edificación en altura. La oferta de edificios de departamentos de gran altura en el casco urbano: Manuel Rodríguez-Janequeo- Víctor Lamas-Prat, ha aumentado significativamente en la última década; el gran sismo del 27/F, si bien tuvo un efecto ralentizador en los permisos de edificación, no duró más allá de dos años. Es así corno la silueta de Concepción ha cambiado radicalmente”, enfatiza.

Lo anterior, recalca, “puede tener varias causas, entre ellas el aumento de la oferta universitaria especialmente de instituciones privadas, lo que genera una población joven exógena a la ciudad, que demanda habitación. La economía nacional, que a pesar de haber bajado el PIB en los últimos tres años, se ha mantenido sana y con facilidades de crédito hipotecario, y finalmente, el aumento de la esperanza de vida, generando que muchas parejas, llegado el efecto del “nido vacío”, elijan dejar sus casas y vivir en un departamento”.

Héctor Aguilera destaca también que Concepción en cierta forma está “cercado” por el Río Biobío y el Cerro Caracol, “quedando como zona de expansión la entrada por el sector de Palomares, también acotada por cerros y el Río Andalién, todo ello ha generado que las inmobiliarias elijan edificar en altura en mayor medida”.

DEMANDA PARTICULAR

La arquitecta y secretaria de Estudio Arquitectura de la Universidad San Sebastián, Stéphane Franck, también tiene una acabada visión al respecto. “Se pueden observar dos principales tendencias a nivel del crecimiento inmobiliario. En primera instancia, se destaca la modificación de la zona urbana construida o existente. Sea como respuesta al proceso de reconstrucción, posterior al terremoto del 2010, o simplemente debido al crecimiento demográfico de la ciudad. Dichas intervenciones han ido modificando fuertemente la imagen del centro, ya que los sitios ocupados por viviendas unifamiliares, de uno o dos pisos, dieron lugar a edificios de máxima altura permitida, tanto en la zona céntrica como periférica de la ciudad”.

Ciertamente, continúa, “debido al nuevo plan regulador y el poco tiempo transcurrido, se percibe una serie de proyectos como intervenciones aisladas, sin entender o percibir el conjunto con el valor que podría tener como la nueva espacialidad urbana de Concepción. Y desafortunadamente, temo que dicha lectura de una arquitectura urbana heterogénea e inacabada se mantendrá por un largo periodo, ya que la construccion responde también a una demanda particular que ha sido ampliamente satisfecha”.

Ciertamente, expresa Franck, “se ha hablado únicamente de Concepción, ya que el centro de la ciudad de Talcahuano enfrenta un deplorable estancamiento a nivel de desarrollo inmobiliario y, hasta, de reconstrucción”.

Añade que “en segunda instancia, y debido a la saturación de la oferta de viviendas en altura, aparecen los proyectos de viviendas unifamiliares, principalmente, enfocados en grandes conjuntos habitacionales. En consideración de las características del lugar, fuertemente marcadas por la presencia del océano, la Cordillera de la Costa, el Río Biobío y los humedales, dichas intervenciones, buscando paños de mayores dimensiones y planos”. Esto considerando las impositivas condiciones del mar y los ríos, los grandes perdedores han sido espacios naturales tan relevantes para la ciudad como los bosques y humedales. La tala o los rellenos han ido solucionando sin mayores inconvenientes la necesidad de suelo para satisfacer una demanda que, en realidad, está siendo fuertemente alimentada por los mismos promotores, siguiendo la premisa del “crecer o morir”.

Los sectores como el sur de la comuna de San Pedro de la Paz, Andalién, Bellavista o Cosmito, predominantemente naturales hacer 5 años, fueron convirtiéndose en zonas urbanas, lo que en sí no debería representar algo peyorativo. “Desafortunadamente, dicho crecimiento fue realizado con una notable falta de condiciones o reglamentaciones que buscarán garantizar un impacto debido y equilibrado sobre el entorno natural a intervenir. Condiciones que simplemente buscan evitar su desaparición”, destaca.

 

Fuente: Diario El Sur de Concepción

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