Subsidio habitacional: El primer paso para un futuro mejor

Todos sabemos lo importante que es tener la casa propia. Se trata de uno de los logros más potentes para una familia, venga de donde venga.

Pero esta experiencia resulta aún más importante para quienes se convierten en propietarios a través de un subsidio habitacional. Lograr la compra de una vivienda luego de un largo esfuerzo de ahorro, es un hito físico y psicológico, donde la persona no sólo aumenta su riqueza patrimonial, sino que también cambia la perspectiva de su vida y su futuro.

Más del 60% de los que son sujetos de subsidios viven de allegados y comparten un espacio reducido con muchas personas. Esto significa que su autonomía y capacidad de decisión son muy escasas sobre la vida al interior del hogar. En los años que llevamos atendiendo a quienes postulan a subsidios de los proyectos Socovesa, nos hemos encontrado con jefes de hogar con su autoestima lesionada por no sentirse autosuficientes.

El logro de la casa propia está potentemente cargado de emoción y de un fuerte sentimiento de orgullo, de la sensación de la labor cumplida y de ganar independencia. Esta experiencia altamente motivadora mejora la calidad de vida de todo el grupo familiar y es vista como la posibilidad de surgir y de entregar a los hijos más oportunidades y un futuro mejor.

Es precisamente ese impulso, esa energía, lo que convierte a la obtención de una vivienda a través del subsidio habitacional en el primer escalón de la movilidad social. La casa propia es el cimiento que permite planificar el futuro. Es el punto de partida para seguir creciendo y avanzando, sobre todo para las parejas jóvenes de clase media y grupos emergentes, que con uno o dos hijos, están formando su familia.
Pensando en ellos, en sus aprehensiones y sus expectativas, es que el año 2012 Socovesa tomó la decisión estratégica de agrupar a los interesados en los proyectos y ayudarlos a obtener su casa propia a través de la postulación colectiva al subsidio habitacional. Gracias a este método hemos logrado en los últimos 4 años que el 95% de nuestros clientes obtengan el subsidio en su primera postulación, en contraste con el 25% de quienes lo logran a través de una postulación individual. Otro aporte de la postulación colectiva es que al momento de adjudicarse el subsidio la persona no tiene que salir a buscar casa con el papel en la mano, sino que ya sabe de qué vivienda va a ser propietaria y probablemente ya ha visitado una casa piloto que le permite tangibilizar dónde van a vivir.

En Socovesa entendemos el rol social que tenemos como desarrolladores inmobiliarios. A estas familias tenemos en mente cuando diseñamos nuestros proyectos y siempre estamos pensando cómo aprovechar al máximo cada centímetro, de manera de ofrecer una calidad de vida mejor y que resuelva las dinámicas de habitabilidad de la mejor manera posible. En lo práctico, esto se traduce en un living amplio que les dé un buen espacio para compartir en familia; diseños exteriores atractivos, para que se sientan orgullosos de tener una casa bonita; y un patio con buen espacio, para que sus hijos puedan crecer jugando seguros.

Los subsidios habitacionales tienen un valor social y emocional que difícilmente se puede explicar. Este primer paso, la postulación, es probablemente el más difícil, pero es un acto fundacional de una familia para un futuro mejor.

 

Fuente: PortalInmobiliario

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